La mayoría de nosotros solemos acceder a Internet para buscar información y así encontrar pistas que nos ayuden a tomar decisiones, ya sea escoger una universidad para estudiar o comprarnos un coche.
Por ello, tendremos unas necesidades específicas que satisfacer en relación con:
- Qué clase de información queremos.
- Cuánta cantidad nos hace falta.
- Qué hacemos con esa información.
Son tres aspectos que podemos nombrar por separado pero que en la práctica están muy relacionados. Vamos a ver algunos ejemplos para entenderlo mejor.




