En Work After Breakfast, hemos escrito un post con las principales predicciones para los Social Media en 2010 que formularon varios expertos. ¿Quéreis echarle un vistazo? La web móvil y en tiempo real, la protección de datos, la identidad y reputación digital o la agregación de contenidos de diferentes plataformas son los temas que estarán los siguientes meses en boca de todos.
Ayer asistí al Conversion Thursday, que giraba esta vez en torno a cómo mejorar un sitio web (comento algo más en el blog de Estudio WAB). Me gustó mucho la presencia de Marc Cortés y me picó más la curiosidad por leer y aprender más sobre Business Intelligence. Aquí dejo una web llamada Business Intelligence con bastante buena pinta y unos cuantos recursos.
Hacía mucho que no escribía en mi blog ya que últimamente he estado más centrado en el blog de estudio WAB. Sin embargo, no quería perder la oportunidad de recomendaros este post interesantísimo sobre la usabilidad y el diseño en Boagworld.com. Es un claro caso de cómo se puede defender que son disciplinas que van juntas, no una detrás de otra.
Work After Breakfast es el nombre del blog de Estudio WAB, un nuevo proyecto en el que estoy embarcado junto con LLuís y con Laura (algunos ya les conocéis). Espero que me sigáis también en ese blog, aunque también aquí daré cuenta de los temas que vayamos tratando allí.
Me ha sorprendido encontrar por casualidad esta herramienta en Internet. Se trata de Lovely Charts, una aplicación online para crear diagramas, wireframes, mapas… Comento tres aspectos fundamentales:
Uso sencillo: dos herramientas principales.
Es semejante a otros softwares del mismo tipo (arrastrar elementos sobre el lienzo, herramientas sobre una paleta lateral, etc) pero aporta una ventaja que incluso podríamos decir que es “conceptual” (aunque más tarde demostraré que no únicamente). Ha simplificado hasta exponer el manejo en dos herramientas: “Drag and drop” y “create and conect”. ¿Es algo nuevo? No del todo, ya que otros softwares podemos decir que funcionan igual. Pero ha transmitido al usuario que son sólo esas dos acciones entre las que tiene que escoger para trabajar. Por eso, siempre sabemos a través de la barra lateral que estamos en una acción o en otra. Al simplificar el funcionamiento de la herramienta en estos dos aspectos no ha complicado la interfaz. Todo lo contrario: me resulta más sencilla mi tarea.
Ahorrar pasos
A la par que entiendo la sencillez de cómo se usa la herramienta aporta ventajas de uso: me ahorra pasos. Esto es, lo que en otros programas tenía que hacer en tres pasos ahora lo puedo hacer incluso en uno. Por ejemplo, ya no colocamos un icono en el lienzo y después otro, y otro, y otro… o lo copiamos y pegamos continuamente. Con tener seleccionada la herramienta de “crear y conectar” puedo clonar los elementos que ya tengo en el lienzo. ¿Por qué algo que ya estábamos acostumbrados a usar en otros programas de diseño vectorial o de retoque de imágenes no lo he podido ver hasta ahora? Podemos en un movimiento de arrastrar el ratón desplegar los items y subitems y los subitems de estos… ¡fantástico! y además ya nace con el conector entre esos dos elementos.
Muy estético
No sé si atreverme a decir que es la gran ventaja que he encontrado en esta aplicación… pero es cierto: al terminar nuestro trabajo tenemos como resultado un diseño bastante estético y agradable. Parece una tontería, pero se me ha ido mucho tiempo más de una vez intentando hacer un diagrama visualmente atractivo. Es cierto que sigue una estética muy definida y quizás “poco seria” pero para serio ya está el contenido que tratamos. Si tenemos que explicar a nuestro cliente durante quince minutos cómo será la arquitectura de su site merece la pena hacer por atraer su atención todo lo posible.
Conclusión
No conozco todos las aplicaciones que existen en el mercado pero hasta el momento he usado cinco diferentes y esta es la que más ha encajado conmigo. Obviamente, también tiene sus inconvenientes (es gratuita pero limitada), pero por suerte para mi, en mis primeros ratos como usuario sólo ha conseguido sorprenderme. Por el momento, no me haré una cuenta premium pero mañana… ¡no se sabe!
Cada vez me gusta más Delicious. Además del uso más extendido (este es, guardar nuestras páginas de Internet favoritas, compartirlas y descubrir las de los demás) veo también casos en los que la herramienta tiene otras utilidades igual de interesantes.
Plataforma de aprendizaje
En el máster que estudié en Elisava el año pasado usamos Delicious como plataforma para crear una relación de las web sites que íbamos comentando y tratando en clase. Además, los alumnos contribuíamos con las propias referencias, artículos y recursos que encontrábamos.
Sala de prensa
El grupo Hombres-G se volcó hace un par de meses en potenciar su presencia en Internet y sacar provecho de las aplicaciones sociales. Entre otras, han convertido Delicious en parte de su sala de prensa, donde recogen todas sus apariciones en medios online.
Toolkit
No sólamente contenidos. Podemos confeccionarnos mediante tags un recopilatorio de herramientas online que usemos día a día y que si queremos podemos ponerlos a disposición del resto. Este es el caso que Javier Godoy presenta en uno de sus posts.
Traductor de nuestra presencia en Internet
Como hemos visto en otros posts, Delicious es muy útil para conocer cómo nos “conocen” los usuarios de Internet. Con consultar los tags con que nos guardan en sus Delicious sabemos si nos consideran una web de información general, especializada, moderna, una herramienta, etc. Esta herramienta es muy útil para este aspecto: Tastytag.com.
Conclusión
Aquí he puesto sólo cuatro de las aplicaciones que puede tener Delicious. Su increible facilidad de uso y las posibilidades que ofrece el compartir con otros usuarios tus marcadores lo convierte en lo que es ahora mismo: una herramienta muy potente y estable. Es cierto que su formato (como en todos los casos) ofrece muchas ventajas pero también algún inconveniente. En el caso, por ejemplo, que guardásemos frecuentemente posts y artículos de otras webs, nos gustaría poder tener acceso a parte de su contenido en nuestro Delicious. Este aspecto es el que resalta Juan de Pasión por el marketing cuando habla de cómo usa una nueva aplicación (Posterous) para su Biblia de Pasión por el Marketing.
Me encanta Delicious. Es una herramienta que cada día uso más y que me es muy útil para trabajar y para compartir recursos e información con mis compañeros.
Con la práctica, he aprendido a sosegarme a la hora de usar los tags. Al comienzo cometía el típico error de atiborrar cada bookmark con muchos tags pero al poco tiempo aprendí que esto suponía un inconveniente más que una ventaja. Si a algo mpuedes ponerle muchos nombres realmente lo que pasa es que no sabes como llamarlo. Por eso es necesario un uso racional y lógico de las etiquetas.
Delicious ofrece la posibilidad de renombrar las etiquetas ya que siempre es posible que queramos renombrar los tags que utilizamos. Nuestra forma de nombrar las cosas es susceptible de cambiar por muchos motivos: sofisticar nuestro lenguaje (de “bichos” a “insectos”), hacer una reestructuración interna (de 30 tags reducirlos a 10), intervención de muchos usuarios (acordar usar “redessociales” en vez de “redes”), integración de otros idiomas (“patterns” en vez de “modelos”). Otras veces puede deberse a un error cometido por imprudencia o prisas, como es el de la imagen.
Como decía, Delicious ofrece la posibilidad de renombrar nuestros tags. Sin embargo, se echa en falta una función que permita convertir un tag en otro. Es decir, escoger uno de nuestros tags y fusionarlo con otro, de tal modo que todos los bookmarks se junten. Es cierto que podemos usar la función de renombrar, pero da un poco de pereza volver a escribir una etiqueta que ya estás utilizando (sobretodo cuando Flickr optimiza tanto esta característica en su herramienta). No estoy hablando de crear una función nueva, sino sofisticar un poco más la que ya tiene.
detalle de la función de renombrar un tag en Delicious
It’s important that everyone who tweets, develops apps, or is simply interested in Twitter understands that it’s not about the technology, it’s about how we all use the service that matters most.
Así es como termina el post del blog de Twitter donde sus creadores han especificado los nuevos términos de uso del servicio. Hacen una sencilla reflexión sobre lo que era para algunos Twitter al comienzo y cómo otros lo han terminado convirtiendo en lo que hoy es. Por eso, conscientes de lo que supone hoy en día la herramienta, han querido especificar algunos aspectos sobre su servicio. Específicamente, han querido aclarar que los tweets que dejan los usuarios son de los propios usuarios, aunque ellos pueden reproducirlos, adaptarlos, publicarlos, etc. porque “eso es lo que hacen”. Y es cierto. No se puede negar de pronto la naturaleza de algo que ha sido su motor de crecimiento fundamental.
Siguiento una política correcta, han hecho llegar a sus usuarios la existencia de estos nuevos términos de uso y dejan constancia de que podrán estar de nuevo sujetos a revisión puesto que estará directamente relacionado con el uso que los usuarios hagan de Twitter.
Porque como bien dicen, no se trata de la tecnología, sino de cómo usamos todos el servicio.
Continuando con mi lectura de Information Architecture: Blueprint for World Wide Web y buscando más información encontré el otro día este vídeo donde se explica la función del arquitecto de la información. Es un buen video para explicar la semejanza entre el arquitecto de un edificio y el arquitecto de un entorno de información. La clave consiste en entender que la definición no acaba en conceptos huérfanos como “organizar”, “disponer” o “estructurar” la información (o el espacio en un edificio). Consiste en, como aclara Christina Wodstke en su libro,
An information architect will look at the business’s needs, the end user’s habits, what
technology has to offer, and then create a blueprint for how to organize the Web site so
that it will meet all these needs.
Un blueprint responde al qué y al por qué de un web site. Qué quiere el usuario, qué espera encontrar, qué viene a hacer y también qué quiere la empresa que haga el usuario en su Web (ver un anuncio, registrarse, dar información). Gracias a ello sabemos por qué la Web debe ser así y no de otro modo.
Si un día acudes a casa de un amigo a cenar y observas que el comedor está en el garaje y el coche en medio de la cocina… ¿es algo satisfactorio?
Estaba leyendo el libro Information Architecture: Blueprints for the Web y en uno de los capítulos comienza a hablar del diseño de la interacción. La introducción es muy bella y os la resumo brevemente. Desde hace siglos a los hombres nos han gustado las historias. Antiguamente, había narradores y la gente se dedicaba a escuchar y a participar en la historia gritando “¡pero ¿cómo? no puede marcharse y dejarla abandonada!” o “mató al dragón de una estocada”. Cuando después de los mass media llegaron los ordenadores con su teclados y sus ratones, es decir, sus dispositivos de entrada y de salida, que continuaban con esta costumbre de participación pero a la vez complicaban mucho la tarea del narrador. Había que inventar un sistema más sofisticado de interacción.
Al poco tiempo, habla de las historias conocidas como “elige tu propia aventura” y me recordó a la colección que existía cuando eramos niños con ese mismo nombre. Se trataba de la colección de libros donde el lector podía escoger cómo quería que se desarrollase la historia, llegando cada vez a finales diferentes.
Me parece que lo que promovieron estos libros no fue sólo que nuestra imaginación volase o que nos apasionara el tema de la lectura, sino también un modo de participar, de interactuar con la historia basándose en el simple hecho de seguir rutas, caminos (de una página a otra). Y todo esto me hace pensar que esto mismo es lo que hacemos hoy en día al navegar de una página a otra de la Red.