¿Qué buscamos cuando buscamos?

La mayoría de nosotros solemos acceder a Internet para buscar información y así encontrar pistas que nos ayuden a tomar decisiones, ya sea escoger una universidad para estudiar o comprarnos un coche.

Por ello, tendremos unas necesidades específicas que satisfacer en relación con:

  • Qué clase de información queremos.
  • Cuánta cantidad nos hace falta.
  • Qué hacemos con esa información.

Son tres aspectos que podemos nombrar por separado pero que en la práctica están muy relacionados. Vamos a ver algunos ejemplos para entenderlo mejor.

1- Qué clase de información queremos

En función del tipo de información que queremos, necesitamos que tenga una estructura y una disposición determinadas. Por ejemplo, si buscamos un número de emergencias sanitarias necesitaremos que se destaque sobre el resto de los números de teléfono en un tamaño y un color diferente para que podamos encontrarlo lo más rápido posible.

Cuando compramos unas entradas para ir al teatro podríamos escoger al azar un asiento y una fila, pero siempre preferimos tener la referencia de cuántas filas y cuántos asientos existen en el patio de butacas para imaginarnos el lugar en el que nos sentaremos con respecto al escenario.

ejemplo de selección de entradas con listas desplegablesMejor todavía, nos será más fácil escoger la butaca si además tenemos información sobre la disposición de las butacas, cuáles hay disponibles y cuáles ya están ocupadas.

mapa de butacas con las butacas libres y ocupadasLa búsqueda de información implica además de unos datos la satisfacción de unas expectativas. Pongamos el caso de que queremos ver información sobre un abrigo del que nos han hablado para la nueva temporada. Nos pueden decir colores como “verde aceituna” o “rojo manzana” o bien describirnos su corte como clásico o retro… ¡pero lo que queremos es verlo y combinarlo tal y como haríamos en una tienda real para decidirnos a comprarlo!

visor con diferentes modelos de un abrigo2- Cuánta cantidad nos hace falta

Una vez encontrada la información, entra el juego la cantidad de datos disponible y la cantidad que necesitamos. Demasiada información puede confundirnos del mismo modo que poca información puede sernos insuficiente.

En muchas ocasiones, no es tanto una cuestión cuantitativa sino una cuestión cualitativa. Necesitamos que nos guíen para recorrer la información en la página web y que nos ayuden a diferenciar la más importante de la menos importante. Necesitamos que nos den una información jerarquizada y sin elementos supérfluos que nos distraigan.

Este proceso queda claro cuando leemos una noticia en un buen periódico digital. El diario suele ofrecer mucha información relacionada pero su deber es presentárnosla diferenciada.

diagrama de los tipos de información alrededor de una noticia online

Si la información está jerarquizada y organizada, podremos escanear más rápido la pantalla y reconocer los datos que buscamos. Si diferenciamos lo fundamental de lo adicional podremos acceder a la cantidad de información que estimemos oportuna.

¿Quiere decir esto que hay información que sobra? No necesariamente. Siempre hay una información que es crucial y otra que nos ayuda a completarla. Si buscásemos una relación mediante una página de contactos o un nuevo trabajo en un portal de empleo, hay información que siempre demandaríamos que estuviese presente.

ejemplo de un perfil de contacto y un anuncio de trabajo con la información básica
Si en un primer escaneo de toda la página web vemos algo que nos interesa, entonces profundizamos y miramos más detenidamente la información adicional.

los mismos perfiles del ejemplo anterior con información adicional3- Qué hacemos con esa información

Por último, cuando encontramos la información que necesitamos probablemente haremos algo con ella. Cuando buscamos información de un grupo en Facebook, probablemente querremos unirnos a él. O cuando leemos una receta, nos gustaría poder imprimirla para poder prepararla.

El aspecto complicado consiste que la información se adecúe a cómo vamos a usarla. Si la información que hemos encontrado no nos es accesible o práctica, puede que la abandonemos en busca de algo más “manejable”.

Un ejemplo sería cuando queremos comprar la mejor oferta de billete de avión. No nos basta con ver una información por separado de otra. Lo que necesitamos es poder comparar de forma rápida y clara todas las opciones.

tabla comparativa de precios de billetes

Pongamos el caso de que tenemos un objetivo claro: contactar con un tío nuestro lejano. Para ello, miramos nuestra agenda y lo más normal es que tengamos toda la información de nuestro tío reunida.

directorio de contactos organizado por forma de contactoDe esta forma nos es fácil y rápido contactar con él por un canal u otro. ¿Y si no fuera así? Imaginemos que tenemos la agenda organizada por canales de comunicación (Skype, móvil, correo electrónico…). Con esta organización nos será más complicado contactar con él ya no accedemos de forma tan rápida, fácil y clara a la información de nuestro tío.

directorios de contacto organizados alfabéticamentePor eso necesitamos que las agendas estén organizadas de forma “lógica”. Es decir, en función de para qué necesitamos la información.

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